Hola,
Hoy hablamos de la autoestima, un concepto muy relevante en psicología y que juega un papel fundamental en nuestras vidas. En este artículo, exploraremos en detalle qué es la autoestima, por qué es importante, cómo se desarrolla, cómo influye en diferentes aspectos de la vida cotidiana y cómo podemos mejorarla de manera general y con ejercicios concretos.
La autoestima es la percepción y valoración que una persona tiene de sí misma. Se compone de varios componentes:
- El autoconocimiento, o el conocimiento que tenemos de nosotros mismos.
- El autoconcepto, que es la representación mental que se tiene de uno mismo y que incluye la imagen corporal, las creencias sobre las habilidades y la identidad personal.
- La autoevaluación o autovaloración, que se refiere a la evaluación que una persona hace de su propio valor y valía como individuo.
- La autoaceptación, es decir, aceptarnos tal y como somos, con lo que nos gusta y lo que no nos gusta.
- El autorrespeto, es el respeto que nos tenemos a nosotros mismos como personas merecedoras de respeto, amor y dignidad.
- La autoestima, cúspide de la pirámide que se asienta en los componentes anteriormente descritos. Es el conjunto de percepciones, pensamientos, emociones y comportamientos que se relacionan con nosotros mismos.
La autoestima no es algo estático; puede cambiar con el tiempo y fluctuar en respuesta a las experiencias de la vida. Una autoestima saludable implica una valoración positiva de uno mismo, pero no debe confundirse con la arrogancia o el narcisismo, ya que una autoestima saludable implica una apreciación realista de las propias habilidades y limitaciones.
La autoestima desempeña un papel crucial en la vida de una persona y puede afectar diversos aspectos de su bienestar. Éstas son algunas de las razones por las que la autoestima es importante:
1. Bienestar emocional: Las personas con una autoestima saludable tienden a experimentar menos estrés, ansiedad y depresión. Tienen una mayor capacidad para enfrentar los desafíos de la vida y mantener una actitud positiva, lo que repercute en un mejor bienestar emocional.
2. Relaciones interpersonales: La autoestima influye en la forma en que nos relacionamos con los demás. Las personas con una autoestima positiva tienden a establecer relaciones más saludables y satisfactorias, ya que se sienten merecedoras de amor y respeto.
3. Éxito académico y profesional: La autoestima puede influir en el rendimiento académico y laboral. Las personas con una alta autoestima suelen estar más motivadas, dispuestas a asumir desafíos y perseverantes en la consecución de sus objetivos.
4. Toma de decisiones: La autoestima juega un papel en la toma de decisiones. Las personas con una autoestima saludable confían en su capacidad para tomar decisiones acertadas y se sienten capaces de afrontar las consecuencias.
5. Salud mental y física: La autoestima también está relacionada con la salud física, puesto que las personas con una autoestima positiva tienden a cuidarse mejor y a adoptar hábitos de vida más saludables.
La autoestima se desarrolla a lo largo de la vida y está influenciada por una variedad de factores. Algunos de los principales factores que contribuyen al desarrollo de la autoestima son:
Þ Experiencias tempranas: Las experiencias en la infancia y la adolescencia tienen un impacto duradero en la autoestima. El apoyo emocional, la aceptación y el aliento de los padres y cuidadores son fundamentales para el desarrollo de una autoestima saludable.
Þ Éxito y fracaso: Las experiencias de éxito suelen reforzar la autoestima, mientras que el fracaso puede socavarla. Pero hay un matiz importante, no es tan relevante las experiencias de éxito o fracaso en sí, como la manera en la que los afrontamos.
Þ Comparación social: La comparación constante con los demás puede afectar negativamente la autoestima. Es importante recordar que cada persona es única y que las comparaciones excesivas pueden ser perjudiciales.
Þ Autocrítica: La autocrítica excesiva puede minar la autoestima. Aprender a ser amable y compasivo con uno mismo es esencial para mantener una autoestima saludable.
Si sientes que tu autoestima necesita un impulso, hay varias estrategias que puedes utilizar para mejorarla:
1. Practica la autoaceptación: Aprende a aceptarte tal como eres, con todas tus imperfecciones. Nadie es perfecto, de hecho la perfección no existe, y está bien tener debilidades y fallas.
2. Establece metas realistas: Establece metas alcanzables y trabaja de manera constante para alcanzarlas. El éxito en el logro de metas puede fortalecer tu autoestima.
3. Cuida de ti mismo: Prioriza tu bienestar físico y emocional. Come de manera saludable, haz ejercicio regularmente y busca apoyo en momentos de estrés.
4. Desafía tus pensamientos negativos: Identifica y cuestiona los pensamientos negativos que te sabotean. Reemplaza los pensamientos autocríticos por pensamientos más realistas y positivos.
5. Aprende a decir "no": Establece límites saludables y aprende a decir "no" cuando sea necesario. No te sientas obligado a complacer a todos.
6. Busca apoyo: Habla con amigos, familiares o un profesional de la salud mental si sientes que tu autoestima está afectando negativamente tu vida. El apoyo de otras personas puede ser valioso.
A continuación te ofrezco algunos ejercicios prácticos para trabajar los distintos niveles de la pirámide de la autoestima. Espero que te animes a ponerlos en práctica y que te ayuden a sentirte mejor contigo mism@.
~¿Cómo te percibes física y psicológicamente?~
Haz una lista con aquellas características físicas y otra con las características psicológicas que consideras que tienes.
~¿Cómo me definen las personas que me quieren bien?~
Pregunta a las personas que te conocen y que te quieren bien cómo te ven ell@s. Haz una lista con sus respuestas y reflexiona sobre cuánto te crees esas respuestas en la actualidad y qué ocurriría si te las creyeses completamente. ¿Cambiaría en algo el concepto que tienes de ti mism@? ¿Cambiaría en algo la manera en que los demás te ven si te aceptaras más a ti mism@?
~¿Cuáles son mis lugares preferidos?~
Describe los lugares (reales o imaginarios) que te transmitan calma, paz, felicidad, seguridad, etc.
~¿Cuáles son mis actividades favoritas?~
Describe cuáles son las cosas que realmente te gustan hacer y que te hacen sentir bien.
~¿Cuáles son mis personas refugio?~
Haz una lista con las personas con las que te sientes segur@, las que siempre están ahí para ayudarte y a las que puedes acudir si lo necesitas.
No importa si sólo se te ocurre un nombre o incluso ninguno. Lo importante es saber que estas personas existen y aprender a reconocerlas para que una vez entren en nuestras vidas, podamos cuidarlas y mantenerlas en nuestro círculo de relaciones importantes. Te cuento un poco más sobre ellas… las personas refugio llenan tu vida de alegría, positividad y la hacen un poco más fácil. Son personas que tratan de comprenderte, que validan tus emociones, se ponen en tu lugar y te acompañan tanto en lo bueno como en lo malo. Son personas con las que te sientes respetad@ y en las que no existe ningún tipo de chantaje ni manipulación. En definitiva, son personas que te quieren bien y desean tu bienestar y desarrollo personal.
~¿Cómo te hablas?~
Durante una semana apunta en un cuaderno cada vez que te des cuenta de que tu voz crítica esté a la carga hablándote mal.
A partir de esa primera semana, te animo a que por cada pensamiento autocrítico, te ofrezcas otro de autocompasión. Este puede parecerse a “lo estoy haciendo lo mejor que puedo”, “esto es solo un mal momento”, “esto también pasará”, “no estoy sol@”, “tod@s cometemos errores”, “soy human@”, “me perdono”, etc.
Observa si han disminuido los pensamientos autocríticos y si te sientes algo mejor.
Nota: Es posible que para que suceda un cambio, necesitemos más de una semana de práctica, pero es bueno empezar poco a poco y sobre todo prestar atención a los cambios que vayan sucediendo. Si aparece alguna señal de mejoría, aunque sea pequeña, nos indica que vamos por el buen camino en la sanación de nuestra autoestima.
~¿Qué has conseguido hoy? ¿De qué estás agradecid@?~
Al final del día, apunta 3 cosas que hayas conseguido hoy. No tiene que ser grandes logros necesariamente; un “me he levantado de la cama” puede ser un gran logro en sí.
Apunta también 3 cosas por las que estás agradecid@. Nuevamente, no tienen que ser grandes cosas; “la cajera del supermercado me ha ayudado a guardar las cosas en las bolsas”, por ejemplo, puede ser algo por lo que estar agradecid@.
~¿Cómo te gustaría verte de aquí a un tiempo?~
Imaginar es el primer paso para poder crear, y por eso los ejercicios de visualización nos ayudan a proyectar nuestros deseos y hacerlos más tangibles.
Te propongo que cierres los ojos e intentes imaginarte a ti en unos meses o años, si pudieras ser la versión ideal de ti mism@. Esta versión, ¿cómo vestiría, caminaría y hablaría? ¿cómo pensaría y se sentiría?
Nota: Se trata de que te imagines una versión ideal de ti realista. Flaco favor le hacemos a nuestra autoestima si siendo bajit@ con ojos marrones, imagino mi yo ideal alt@ y con ojos verdes. Pero sí podemos imaginarnos aceptando nuestro físico y sintiéndonos a gusto con cómo somos y con confianza.
En resumen, la autoestima es un aspecto esencial de la vida de cada individuo que influye en su bienestar emocional, relaciones, logros y calidad de vida en general. Es un componente dinámico que se desarrolla a lo largo de la vida y puede mejorarse con prácticas y actitudes positivas. Reconocer la importancia de la autoestima y trabajar en su mejora puede ser un paso significativo hacia una vida más satisfactoria y equilibrada.
Si sientes que necesitas trabajar tu autoestima y quieres que te acompañe en tu proceso, no dudes en contactarme. Estoy aquí si me necesitas. Mereces cuidarte.